La Asamblea Comuna 4 realizó una actividad en Parque Patricios por el derecho a la vivienda para detener el avance de la especulación inmobiliaria que provoca desalojos y la construcción de edificios de lujo.

Desde la instalación del Distrito Tecnológico en el año 2008, Parque Patricios presenció sin respiro una serie de cambios y transformaciones que modificaron rotundamente la imagen de tranquilidad y familiaridad que tanto lo caracterizaba.

La radicación de 200 empresas – prácticamente libres de pagar impuestos -, la nueva playa de estacionamiento que ocupará un terreno de 15.800 metros cuadrados y la inauguración de la flamante sede gubernamental donde se trasladaron la jefatura de Gabinete y de Gobierno, dan cuenta de la nueva fisonomía del barrio, la cual se encuentra en la lista de preocupaciones diarias de todos los vecinos.

A partir de esa serie de hechos surge la Asamblea Comuna 4, integrada por diferentes organizaciones sociales, políticas y culturales que intervienen en los principales conflictos que suceden en los barrios de La Boca, Barracas, Pompeya y Parque Patricios. En febrero, cuando el jefe de Gobierno Mauricio Macri mudó sus oficinas al barrio, en una demostración de malestar y rechazo decenas de vecinos organizados en la Asamblea realizaron intervenciones artísticas sobre cultura popular, salud pública, espacio público y vivienda como muestra de repudio al avance de las políticas privatizadoras en la ciudad de Buenos Aires en estos últimos ocho años.

Existen un sinfín de necesidades no atendidas por el gobierno porteño que inquietan a los miembros de la Asamblea, como el creciente número de escuelas públicas sin vacantes, la falta de infraestructura y servicios, junto a la carencia de insumos en la villa de Zabaleta y la 21-24 de Barracas. Sin embargo, una de las principales preocupaciones del momento tiene que ver con los drásticos perjuicios que está generando el desarrollo inmobiliario en la zona: desde el aumento de los costos de vida y los impuestos, hasta el fuerte incremento del precio de los alquileres y desalojos de los hogares a los sectores sociales más humildes para construir edificios de lujo.

El domingo 12 de julio la Asamblea Comuna 4 realizó una actividad en la esquina de Av. Caseros y La Rioja bajo la consigna “La vivienda no es un privilegio. ¡Es un derecho!”. El objetivo fue intercambiar experiencias entre vecinos y colectivos que vienen trabajando estos temas, de forma tal de abordar la problemática de la vivienda de manera colectiva. En diálogo con El Grito del Sur, Julieta Romero -integrante de la Asamblea y de Izquierda Revolucionaria- sostuvo que “hoy nos planteamos el eje de vivienda, la idea es que cada asamblea trabaje un eje reivindicativo puntual: educación, salud y todos los problemas que nos aquejan en la comuna 4 sobre todo y específicamente en Parque Patricios”. Por su parte, la militante de Camino de los Libres, Claudia Bahl, justificó la importancia de la actividad en el hecho de que “Alquilar se puede era un proyecto para 1600 viviendas, y sólo 8 personas cumplieron con esos requisitos. Lo que estamos viendo acá es que con la llegada del polo tecnológico y la jefatura de Gobierno, en el barrio se está produciendo una gentrificación. Es decir, muchos vecinos antiguos del barrio se tuvieron que ir porque los alquileres se duplicaron y el ABL se triplicó, ya que ahora este lugar tiene categoría de barrio residencial. Por eso estamos trabajando para que el vecino pueda acceder y quedarse en el barrio”.

A pesar de la llovizna y el cielo gris, varios vecinos se acercaron a la plaza para asesorarse sobre la temática y charlaron con los referentes de las distintas organizaciones que conforman la Asamblea. Desde el Movimiento Cultural Víctor Jara, Natalia Lerena resaltó la importancia de que más vecinos y organizaciones se unan en esta lucha: “juntarnos nos permite fortalecernos a la hora de poner el cuerpo y para construir una mirada colectiva frente a este modelo de ciudad; solos y fragmentados no lo vamos a conseguir. Entre todos coordinamos las acciones, nos conocemos, nos reforzamos, y cuando alguna organización atraviesa algún conflicto puede contar con un apoyo alternativo. El otro objetivo de la asamblea es que se sumen vecinos tratando de generar un espacio horizontal”.