Entrevista a Trinidad Espinosa, delegada de los trabajadores del paseo La Estación, quienes se encuentran acampando hace más de dos meses en reclamo de la devolución de sus mercancías y sus puestos de trabajo.

¿Cómo comenzó el conflicto?

El 14 de agosto, la encargada y los dueños del lugar cerraron el predio, pero el 4 de septiembre se abrió la persiana de nuevo, por la calle Salta y por la calle Lima. Ana María Martinez, la titular de la empresa Crizzel S.A., habilitó el lugar, pero con una lista de 60 puesteros a quienes no se les permitía ingresar. Eramos aquellos que veníamos acampando frente al lugar desde hace dos meses. 

El 12 de septiembre conseguimos entrara para hablar con ella, para solicitarles nuestra mercadería -que se encontraba decomisada- y exigir la recuperación de nuestros puestos de trabajo. Pero no pudimos entablar ninguna conversación ya que cuando llegamos al centro del predio, había mucha policía y barras bravas que nos impedían avanzar, junto con el Subcomisario de la 16. Sabemos que hay un negocio entre la empresa y la Comisaría 16.

¿Cuál es la situación actual de los trabajadores y del predio?

La Jueza de Instrucción del Juzgado 8, Yamile Brenán, se fue de vacaciones, pero antes de irse dio la orden de allanamiento del lugar. Desde hace 9 años, el predio sigue funcionando sin contratos, sin recibos, sin ningún tipo de habilitación. La jueza entró a verificar el robo de nuestra mercadería, la violación de los candados de los puestos y la expulsión de nuestros trabajos. Denunciamos que hubo robo, estafa y evasión fiscal de 12 millones mensuales, en un predio donde aún hoy se trabaja sin factura y sin contrato. Algunos trabajadores pagábamos entre 15.000 y 25.000 pesos por un puesto de 3 metros por 4.

¿Cuáles son los reclamos que sostienen?


Pedimos que se restituyan nuestros lugares de trabajo, que nos devuelvan la mercadería y que mientras se hagan las investigaciones, la justicia intervenga y se realice los contratos para todos, no solo para nosotros 60. Los que están adentro lo hacen sin ningún tipo de derechos y trabajan bajo amenza y extorsión, le dicen que si los ven conversando con nosotros lo quitan de su lugar de trabajo.