El gobierno nacional decidió intervenir la institución a través de 3 vías: un cambio de autoridades, la puesta en marcha de una auditoría sobre los sueldos; y la definición de sus objetivos.

En noviembre del año 2014 las Madres de Plaza de Mayo arribaron a un hecho jamás imaginado en aquellos duros comienzos: convertir al Instituto Universitario Nacional de Derechos Humanos “Madres de Plaza de Mayo” en patrimonio del Estado. Esto se concretó cuando, un mes antes, la Cámara de Diputados votara con 132 votos a favor, 87 en contra y 5 abstenciones la estatización a partir del traspaso de la alta casa de estudios a la órbita del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.
La alegría no duró demasiado tiempo, puesto que el cambio de gobierno trajo como consecuencia un feroz enfrentamiento entre la líder de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y el presidente de la Nación Mauricio Macri. Hebe tildó de “enemigo” a Macri y éste parecería no tener un concepto muy distinto del anterior. El pasado 28 de mayo el gobierno nacional decidió intervenir la institución a través de 3 vías: un cambio de autoridades, la puesta en marcha de una auditoría sobre los sueldos, los gastos en proveedores y el personal contratado; y la definición de sus objetivos. Así como siguen buscando a sus hijos con el mismo corazón que hace 40 años atrás, rápidamente las Madres reaccionaron ante lo que consideran “un nuevo atropello al proceso de Memoria, Verdad y Justicia”.
“Esta actividad es en defensa de la educación pública y, además, de la Universidad de las Madres”, dijo Hebe en un acto realizado el 4 de junio. Acompañada por la decana de la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Plata, Florencia Saintout, quien sostuvo que “estamos acá junto a las Madres porque ellas, a lo largo de 40 años, pelaron y defendieron lo que hoy está atacando el Gobierno, que no sólo es la educación superior y la Universidad de las Madres, sino que es el pueblo argentino. Ellas lo defendieron con amor, con muchísimo coraje y valentía, poniendo la cabeza, el corazón y el cuerpo”.
La resistencia de las Madres continúa y por eso han tomado diferentes acciones: desde el pedido a universidades, facultades y escuelas para que envíen una carta al presidente Macri preguntando “¿Por qué quiere destruir a las Madres?”, hasta un acampe en curso para impedir el desfinanciamiento y la intervención del instituto universitario. Hasta dónde llegará la guerra entre las Madres y el gobierno nacional es algo incierto, que dependerá del grado de apoyos que se conquisten de un lado y del otro.