Estudiantes, docentes y familias de decenas de colegios marcharon una vez más desde el Palacio Pizzurno hasta el Ministerio de Educación porteño para frenar la aplicación de la reforma educativa y participar de su armado.

Una nutrida columna educativa se dirigió a las puertas de la cartera educativa de la Ciudad para denunciar “el ataque a la educación pública” que representa la nueva reforma del plan de estudios que propone el Ejecutivo. Acompañados por la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) y la Asociación de Enseñanza Media y Superior (ADEMyS), denunciaron el rechazo que sufrieron las comunidades educativas a la hora de plantear el cambio curricular. A su vez, reclamaron por la elaboración de un Protocolo contra la Violencia de Género para las escuelas medias, reformas edilicias y construcción de nuevos colegios, la implementación de la Ley de Educación Sexual Integral sancionada en 2006 y la aparición de Santiago Maldonado.

Tras una reunión testimonial en la que no hubo acuerdo, los y las estudiantes volvieron a las calles. “Esta reforma nos está precarizando como estudiantes y docentes”, sentenció Maite, representante de la Escuela Técnica Nº 6 Fernando Fader. Al finalizar, 4 oradores de la Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB) que nuclea a los colegios porteños se dirigió a la masiva asamblea estudiantil que se instaló sobre Paseo Colón. Allí recordaron las reivindicaciones por las que, en algunos casos, llevan un mes de toma y anunciaron que “esto recién empieza”. “Esta reforma no es casualidad. Vienen a cambiar el paradigma de la escuela pública: menos inclusiva”, afirmó Manuel, vocero del Lenguas Vivas.

Luego de un mes de conflicto, Horacio Rodríguez Larreta se refirió al tema. El jefe de Gobierno aseguró que la reforma se va a aplicar y no hay por qué retrasarla ya que “(esta reforma) es lo que quiere la mayoría”. Al respecto, Maite apuntó: “Hablemos con la realidad: hay 30 colegios tomados y somos miles los y las estudiantes, docentes, padres y madres quienes no estamos de acuerdo. ¿De qué mayoría nos están hablando?”. “Si no hubo participación de las comunidades educativas no pueden hablar de mayorías”, agregó Catalina, también vocera del Fader.

Por su parte, el Defensor del Pueblo Alejandro Amor se reunió con docentes y directivos de unas 40 escuelas secundarias para analizar el conflicto educativo y escuchar su opinión. Debido a los distintos reclamos en relación a la infraestructura, Amor se comprometió a visitar las escuelas y hacer un relevamiento detallado de las condiciones en las que se encuentran los colegios, junto a los arreglos necesarios. En paralelo, reiteró su propuesta de “conformar un Consejo Permanente de Diálogo Educativo para favorecer la efectiva y rápida resolución de los conflictos en escuelas porteñas”.