En plena conmemoración de los 40 años de la institución, Abuelas de Plaza de Mayo restituyó la identidad de la nieta 125. Se trata de Victoria, la hija de Lucía Tartaglia, quien fue secuestrada precisamente cuarenta años atrás en la ciudad de La Plata.

Abuelas de Plaza de Mayo festeja durante esta semana su cumpleaños número 40 con una serie de actividades para grandes y chicos, que tienen como epicentro el Espacio Infancia del Centro Cultural Kirchner (CCK). Lo que no se imaginaban ellas es que la alegría iba a ser doble: mientras se realizaba una de estas funciones, ayer por la noche la presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto, anunció  la restitución de Victoria, hija de Lucía Tartaglia. Este hallazgo representa a la nieta 125 que puede conocer la verdad sobre su origen.

Lucía Tartaglia nació el 6 de junio de 1953 en Santa Rosa, La Pampa. “La Flaca”, como la llamaba su familia, estudiaba Derecho en la ciudad de La Plata y militaba en la Juventud Universitaria Peronista. Fue secuestrada el 27 de noviembre de 1977 en esa ciudad, a los 24 años. Durante 1 año los esfuerzos por localizar a Lucía fueron en vano, hasta que en noviembre de 1978 su hermano recibió una primera carta de Lucía donde relataba que se encontraba detenida. Posteriormente, ella escribió otra carta relatando que estaba embarazada y que esperaba dar a luz para principios del año 1979.

Ya en democracia, su familia pudo reconstruir que Lucía estuvo secuestrada en el Centro Clandestino de Detención conocido como “Atlético-Banco-Olimpo (ABO)”, gracias a testimonios de sobrevivientes que pudieron verla. Los sobrevivientes relataron además que fue llevada a dar a luz mientras aún se encontraba en cautiverio.

La desaparición de Lucía fue juzgada en el juicio realizado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 2 por los crímenes del circuito represivo ABO, por el cual fueron condenados 14 represores el 22 de marzo del 2011.

“La joven fue convocada en el marco de una investigación judicial donde existían dudas sobre su identidad y fue informada sobre la posibilidad de que sea hija de desaparecidos. Tras un tiempo prudencial, accedió a dar voluntariamente una muestra biológica para cotejar su ADN el Banco Nacional de Datos Genéticos”, informaron desde Abuelas. También destacaron que “una vez más celebramos por la libertad de una nueva nieta que se atreve a conocer su verdad y alentamos a todos aquellos que puedan aportar información sobre posibles hombres y mujeres que estén en la misma situación a que así lo hagan. Noticias como la presente nos reconfortan el alma y nos fortalecen para continuar en nuestra búsqueda que comenzó hace 40 años”.