Nuevamente el sistema de inscripción para las escuelas públicas, que implementa el gobierno porteño desde hace algunos años, puede dejar a miles de alumnos por fuera del sistema educativo.

Año tras año, son cada vez más quienes no encuentran vacante en la escuela pública y deben elegir entre no ir a la escuela o ir a una privada, en caso de que la familia tenga la capacidad económica de sustentar dicho gasto. El sistema de inscripción online se aplicó por primera vez en 2013 y hasta la fecha se contabilizaron alrededor de 30.000 chicos, chicas y adolescentes sin vacante. Los gremios docentes y grupos de familias autoconvocadas denuncian la falta de respuesta del Gobierno de la Ciudad y exigen que se construyen nuevas escuelas para saldar la demanda educativa.

Un nuevo problema se desató a raíz del conflicto educativo vigente por la aplicación de la Secundaria del Futuro. La Asesoría Tutelar intimó al Ministerio de Educación a difundir públicamente en su página web la información acerca de cuáles serán las escuelas en la que se aplicará la reforma en 2018. Las autoridades de la cartera educativa, lejos de cumplir con el pedido judicial, se limitaron a aclarar que -en lugar de ser 17- serán 19 las escuelas secundarias porteñas en las que se llevará a cabo la reforma curricular.

Semanas atrás, en diálogo con El Grito del Sur, Guido contó en su carácter de representante de la escuela Che Guevara que “en una de las últimas reuniones con el Ministerio nos dijeron que estaban construyendo 1500 escuelas y cuando preguntamos por su locación no supieron respondernos”. La ministra Soledad Acuña aseguró ayer que durante los diez años de gestión macrista en la Ciudad se construyeron 60 escuelas de nivel inicial, lo que equivale a 6 establecimientos por año. Sin embargo, el mayor faltante de vacantes se registra en el nivel inicial y primario.

Desde UTE denuncian el encubrimiento de esta problemática por parte del Gobierno de la Ciudad: “Recién en el mes de octubre se conocen los datos de 2017, ya que el Ministerio de Educación dejó de hacer pública esa información para no afrontar los costos sociales de admitir que no cumple con la legislación vigente”. En paralelo, esta tarde se acercaron a la sesión de la Comisión de Educación de la Legislatura porteña junto a familias y representantes de los centros de estudiantes para denunciar una vez más la “apresurada aplicación” de la Secundaria del Futuro “sin brindar la información correspondiente a las comunidades educativas”, al igual que el crecimiento de la falta de vacantes. “Debe ser el único lugar en el mundo donde es más difícil inscribirse en el Estado que en la escuela privada”, expuso el secretario gremial Rubén Berguier.