Sindicatos, referentes políticos e intelectuales advirtieron que la reforma laboral significa un retroceso para los derechos del pueblo trabajador y un intento de "flexibilización laboral". Este miércoles habrá una movilización en repudio a este proyecto -y al de reforma previsional y fiscal- con la masiva participación de sectores combativos del movimiento obrero.

“¿Vos pensás que este régimen laboral está a la altura de volver a la economía más competitiva o que debe ser reformado?”, le preguntó en enero del año pasado el periodista Carlos Pagni a Jorge Triaca. El ministro de Trabajo se mostró sereno y fue sincero a la hora de contestar: “yo creo que cuando uno mira una serie histórica de los últimos 50 años, la participación del salario en Argentina está por encima del promedio de Latinoamérica. Nosotros claramente tenemos que tener los niveles de competitividad que tienen el resto de los países”. Sincericidio. La obsesión del gobierno nacional por reducir los “costos” laborales fue repetida durante los primeros dos años de gestión en conferencias de prensas, foros empresariales y cumbres foráneas, suscitando en forma casi unánime el elogio desmedido de los dueños y ejecutivos de las principales corporaciones nacionales y transnacionales.

Envalentonado por el apoyo electoral obtenido en octubre, el gobierno de Mauricio Macri estuvo rápido de reflejos para anunciar una triple reforma: fiscal, previsional y laboral. Esta última tiene como fin “promover la liberación de las fuerzas de la producción y del trabajo de todos aquellos mecanismos regulatorios y fenómenos distorsivos que impidan el desarrollo de las empresas como comunidades productivas, innovadoras, eficientes y competitivas”. Bajo el argumento de promover el empleo y la competencia, el oficialismo puso en el tapete el abaratamiento de las indemnizaciones por despidos, la desresponsabilización de las grandes empresas respecto de los incumplimientos laborales, la introducción de “prácticas formativas” por 12 meses y la reducción de contribuciones patronales, entre otras medidas que ponen a la clase trabajadora en peores condiciones frente a los designios del empleador. Asimismo, el borrador del proyecto hace alusión al tema de la “alta litigiosidad que desalienta la inversión y la formalidad registral”, que provoca -según el texto- inseguridad jurídica.

En diálogo con El Grito del Sur, Javier Pérez Ibañez, integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), señaló que “el objetivo (de la reforma) es desregularizar fuertemente las relaciones laborales, lo cual tendría como consecuencia la liberación y el desarrollo de las fuerzas productivas. A causa de la regulación que hoy tienen, éstas se verían contraídas en la actualidad. Según el borrador de la reforma, la causa de todos los males es la presencia del Estado. Ésta es una posición completamente inversa a la que tenía el gobierno anterior. Se está partiendo de una visión bastante liberal de cómo funciona la economía”.

En el plano sindical, los primeros en salir a rechazar la reforma laboral fueron los referentes de las CTA y de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT). Hugo Yasky y Pablo Micheli señalaron que “es preciso extender el mensaje y convocar a todos los trabajadores a unirse para enfrentar la flexibilización laboral que procura implementar el gobierno”. “No hay nada a ganancia de los trabajadores, es todo pérdida de derechos”, afirmó Sergio Palazzo, referente de la CFT y secretario general del gremio La Bancaria, en relación al proyecto oficialista. Este miércoles desde las 15hs, las centrales sindicales marcharán al Congreso para manifestar su rechazo total a la triple reforma. Adhirieron a la misma el dirigente camionero Pablo Moyano -junto a varias regionales de la CGT- y los representantes de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), de ATE Capital y de la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo, entre otros. También la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que asumirá ese mismo día como senadora nacional, pidió a sus seguidores que se sumen a la convocatoria.

Se espera una marcha “multitudinaria” frente al Congreso de la Nación. “Dejemos atrás la inmovilidad del movimiento trabajador ante estas políticas de ajuste”, convocó el titular de la CTA de los Argentinos, Hugo Yasky.