Una multitud marchó este miércoles junto a organismos de Derechos Humanos para seguir exigiendo justicia por Santiago Maldonado. Se insistió con la responsabilidad de Gendarmería y del Gobierno y se exigió la renuncia de Patricia Bullrich.

“Hoy es un día difícil, porque se cumplen tres meses del día que cambió mi vida y la de mi familia”, confesó Sergio Maldonado ante las 120 mil personas que se acercaron a la Plaza de Mayo para darle su apoyo y exigir el esclarecimiento de lo ocurrido el 1 de agosto en Chubut y la destitución de Patricia Bullrich y Pablo Nocetti del Ministerio de Seguridad.

Esta Plaza fue diferente a las anteriores: mezcló la tristeza del hallazgo del cuerpo sin vida a Santiago y la impaciencia por conocer los resultados finales de la autopsia. En un clima de unión y de lucha, los movilizados, junto a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y el Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, salieron a demostrarle al Estado que nadie va a bajar los brazos hasta saber qué pasó el 1 agosto durante la represión de Gendarmería sobre la Pu Lof de Cushamen.

Hubo más de 120 mil personas, según los organizadores. Foto: Rafael Oviedo

“Sabemos y aceptamos nuestra desventaja con quienes promovieron, armaron y ejecutaron un festival de canalladas por un objeto turbio e inhumano mintiendo impunemente sobre el caso, avalando teorías falsas y todo tipo de conjeturas” manifestó Sergio –único orador del acto-, y agregó: “No cuenten conmigo para sembrar odio y división en la sociedad”. El mensaje estuvo dirigido a la Rosada –que tenía a sus espaldas-, responsable de la campaña en las redes que se difundió durante el día (“#YoNoVoy”) y a los medios de comunicación que difundieron durante meses versiones falsas sobre el paradero de Santiago.

Sergio Maldonado. Foto: Gabriela Perchante

Con el rostro de su hermano detrás suyo, proyectado en una pantalla de led sobre el escenario, y de frente a miles de afiches, remeras y pines con la cara de Santiago, Sergio dijo con voz rota al borde del llanto que “Santiago era un pibe de paz y en su memoria reclamamos saber lo que le pasó y conocer las razones de su muerte”.

Sobre el cierre, antes de una desconcentración en paz, Sergio agradeció a la multitud por el apoyo durante estos tres meses: “Gracias de corazón, vamos a pedir Justicia todos los días hasta que sepamos la verdad” culminó y se abrazó fuertemente a su mujer que lo observó todo el acto con los ojos llorosos.