La audiencia pública "no vinculante" convocada por el gobierno porteño contó con una masiva participación de vecinos y vecinas que se opusieron al emprendimiento inmobiliario. La ley, que ya fue aprobada en primera lectura con la mayoría parlamentaria del PRO-Coalición Cívica, deberá pasar de nuevo por la Legislatura para su sanción final.

En la tarde de ayer se realizó una audiencia pública en el salón Perón de la Legislatura porteña con la finalidad de discutir el proyecto inmobiliario conocido como Catalinas Sur 2. La iniciativa pretende dar lugar a nuevas construcciones de altura y un espacio público en el polígono conformado por las avenidas Brasil y Pedro de Mendoza y las calles Gualeguay, Caboto y Arnaldo D´Espósito.

Por el lado de las autoridades, expusieron Germán Bussi, secretario de Planificación del Transporte de la Nación; Mariano Orlando, director general de Planeamiento Urbano de la CABA; Francisco Sotelo, de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), y funcionarios de Control Ambiental de la Ciudad.

Bussi justificó un emprendimiento como el de Catalinas Sur 2 en base al “plan integral de obras para la red metropolitana de ferrocarriles”. Orlando, por su parte, sostuvo que el plan urbanizador y de parquización de un total de 3,9 hectáreas no constituye una iniciativa aislada sino un eslabón dentro del Paseo del Bajo, que incluye el Metrobus del Bajo, nuevos edificios, la urbanización de la villa Lamadrid, la recuperación del Parque Lezama, obras para peatones y paseantes, playas de taxis, entre otras cuestiones. Las autoridades también resaltaron que, de la venta de terrenos ahora nacionales, la Ciudad recibirá 20 millones de dólares para obras en la Comuna 4.

Una gran cantidad de vecinos, comuneros opositores y militantes políticos participaron de la audiencia pública “no vinculante”, en el marco de una lista que superó los 200 inscriptos. El principal reclamo escuchado fue que “todos los terrenos sean de uso público” y se cuestionó la venta de parte de esas tierras públicas con finalidades privadas. En diálogo con el programa Punto de Partida, emitido por Radio Gráfica, el periodista Ángel Osciglia remarcó que “la audiencia fue un poco tensa, porque comenzó con gente del oficialismo explicándole a los vecinos a través de una pantalla cosas y lo que se mostraba ya estaba todo cocinado: fotos de lugares de La Boca que vos lo veías y parecía Puerto Madero. Si de los 213 que querían exponer hubieran hablado todos, la audiencia habría terminado recién a la madrugada. Ahí la gente empezó a elevar la voz y le dijeron que ¨ tenía que esperar su turno ¨. “Los vecinos que pudieron hablar tenían 5 minutos: éstos tuvieron un planteo bastante amplio y heterogéneo. Estaba desde la simple vecina y vecino que se oponía por los prejuicios que ya sabemos que traen estas torres, hasta vecinos que se han plantado y trajeron datos muy técnicos”, agregó el periodista. Hubo carteles con leyendas en contra de las torres en Catalinas y criticaron las torres que “cambian totalmente la fisonomía del barrio”. Desde el club Darling, afectado por la realización del proyecto, también rechazaron el emprendimiento inmobiliario.

La ley, que ya fue aprobada en primera lectura con la mayoría parlamentaria del PRO-Coalición Cívica en la Legislatura, deberá pasar de nuevo por el recinto para su sanción final.