Mientras el Ministro de Energía, Juan José Aranguren, decidió cerrar el call center de atención al cliente para los servicios dependientes del ministerio, decenas de miles de usuarios continúan sin luz.

A partir del 1 de enero de este año, el Ministerio de Energía y Minería dio de baja la emergencia energética, suspendiendo así la atención a los usuarios del call center del Ministerio. Aunque el contrato se extiende hasta marzo del corriente, los 140 trabajadores y trabajadoras del área se encuentran con un pie afuera ya que no continúan cumpliendo tareas debido al cierre de su espacio de trabajo.

La decisión del ministro Aranguren parece hacer oídos sordos a las miles de críticas, que año tras año, denuncian la falta de suministro eléctrico. Los cortes de luz en el verano no son ninguna novedad, pero sorprende el crecimiento diario de la cifra de usuarios que no cuentan con el servicio. En la noche de ayer, fueron más de 100.000 los hogares de Buenos Aires que no tuvieron luz en medio de un caluroso y agobiante clima que invade cada rincón. La alerta crece aún más cuando la problemática perjudica a los usuarios electrodependientes quienes necesariamente deben contar con energía en sus viviendas para seguir viviendo.

Pasan los días y todo sigue igual. Los usuarios afectados han salido a la calle en reiteradas ocasiones cortando el tránsito, con la cacerola y quemando gomas o tachos, para exigir una solución frente a la falta de respuestas por parte de las empresas encargadas de suministrar el servicio.

Los trabajadores y las trabajadoras afectadas por el recorte en la cartera conducida por el ceo Juan José Aranguren aseguran que el ministro no ha demostrado ningún interés por resolver la problemática y exigen que se vuelva a declarar la “emergencia energética”, la reactivación de las funciones dadas de baja y la renovación de los contratos de todo el personal.