La dirigencia de Boca sorprendió enrejando los terrenos de Casa Amarilla, a pesar de que recientemente la Justicia había afirmado que aquellas 3 hectáreas son de acceso público. Fuerte reacción de los habitantes de la zona, que se oponen a la privatización del lugar.

Frente a una decisión que los afecta, cada vez más vecinos y vecinas de La Boca están peleando contra lo más encumbrado del poder político. Desde hace meses batallan contra el intento de la dirigencia del club Boca Juniors por apropiarse de la totalidad de los terrenos de Casa Amarilla, que pretenden ser utilizados para la construcción del denominado “Estadio Shopping”. Este proyecto está impulsado por el ala macrista que gobierna la institución xeneize y cuenta, por supuesto, con el aval de las autoridades del gobierno de la Ciudad. Sin embargo, la Justicia se hizo eco en el último tiempo del reclamo de los vecinos de la zona y frenó en reiteradas ocasiones los intentos de privatizar los “campitos”, tal como denominan cariñosamente a este lugar quienes habitualmente lo frecuentan.

El pasado 1 de diciembre, el juez Guillermo Scheibler reafirmó que las 3,2 hectáreas de terreno -objeto de disputa judicial- son de acceso público “desde mucho antes del momento en que se celebró el contrato que transfirió la propiedad al CABJ en abril de 2016”. Apenas un día después de alambrar las más de 3 hectáreas de espacio público de Casa Amarilla, el club Boca Juniors explicó a través de un mail los alcances del nuevo “proyecto social”, que implicaría la construcción de un espacio urbano multicultural con la presencia de espacios verdes, desarrollo cultural y la práctica recreativa de deportes al aire libre.

El texto no especifica si dichos espacios al aire libre y cubiertos serán abiertos al vecindario o si sólo contemplarán a los socios de la entidad. Esta es la principal preocupación de los integrantes de la red barrial La Boca Resiste y Propone (LBRP), quienes afirmaron en un reciente comunicado que “la intención del macrismo (tanto en el club como en la Ciudad) no es otra que la posibilidad de construcción de un Estadio Shopping, por si la ampliación de La Bombonera fracasa por algún motivo, y no la construcción de un predio deportivo, cultural y recreativo para los vecinos, vecinas y socixs de Boca. Siempre que el macrismo avanzó sobre terrenos públicos del barrio, lo hizo bajo la misma excusa de que serían para el disfrute de los vecinos y son sobradas las muestras de que esto jamás ocurrió, sino más bien todo lo contrario”.

El mail que el club Boca Juniors envió a sus socios con el “proyecto social” para Casa Amarilla

Bajo el lema “Los campitos son del barrio”, el pasado 20 de enero tuvo lugar una intervención artística vecinal sobre los alambrados de los terrenos de Casa Amarilla: los participantes fueron creativos y trajeron cartones, pinturas, pinceles, aerosoles y telas para escribir mensajes en respuesta al intento de privatizar este espacio público. Luego marcharon hasta la puerta del estadio La Bombonera, donde representaron las actividades sociales, deportivas y comunitarias que se echarán a perder con el enrejamiento del lugar. “Como socio de Boca Juniors, me niego a la privatización del espacio público. Esta es una primera jornada de resistencia, los campitos son de los vecinos y las vecinas”, sostuvo Rodolfo, quien fue partícipe de la actividad y acusó de “mentirosa” a la dirigencia del club del cual es fanático.

Este miércoles 24 de enero se realizará una asamblea para organizar las próximas acciones de reclamo y el domingo 28 tendrá lugar un festival por los campitos, en la puerta del club Boca Juniors.