El pasado 8 de diciembre, el policía Luis Chocobar asesinó por la espalda a Pablo Kukoc en el barrio de La Boca. El presidente Mauricio Macri recibió al oficial, defendió su accionar y legitimó la ejecución. ¿Pena de muerte sin juicio previo? De qué trata la “nueva doctrina de seguridad” que intenta imponer la Ministra Patricia Bullrich.

“No pido que fusilen al policía, no es una vida por otra. Sólo pido justicia” dice Ivonne Kukoc frente a un auditorio lleno de personas. Es 9 de febrero y han pasado dos meses desde que el oficial de la Policía local de Avellaneda Luis Chocobar asesinó por la espalda a su hijo Juan Pablo.  No fue fácil para Ivonne sentarse ante el auditorio: la semana pasada había recibido numerosas amenazas, tanto por redes sociales como en persona, incluso a su familia en Salta. En el barrio, un auto pasó frente a su casa y la increpó para que se dejara de joder, porque sino ella misma terminaría como Juan Pablo.

Sin embargo junto con el colectivo La Boca Resiste y Proprone y acompañada de organismos de Derechos Humanos, diputados nacionales y legisladores porteños, Ivonne toma la palabra.  “Pido que no aprieten al juez como hizo el Presidente”, enfatizó. “(Chocobar) es un asesino. No sólo mató a mi hijo sino que destruyó una familia humilde

 

 

 

Ivonne sabe que la infancia de Juan Pablo no fue fácil: oriundos de Salta, los Kukoc vivían de a diez en un conventillo donde el principal ingreso familiar era la venta de empanadas. Además Juan Pablo había tenido problemas con el consumo de estupefaciente y alcohol. Luis Chocobar también era vecino de La Boca: vivía a sólo cuatro cuadras del conventillo donde Juan Pablo ocupaba el rol de jefe de hogar a sus 18 años.

Juan Pablo no participó de ningún enfrentamiento. Al momento de su muerte corría de espaldas tras intentar sustraer una cámara de fotos a un turista norteamericano. Chocobar no había visto el robo, sin embargo dio la voz de alto y Juan Pablo salió corriendo. En la esquina de Suárez e Irala,  el policía descargó siete balazos de su arma reglamentaria, uno impactó en la pierna del joven y otro, letal, en su espalda. Juan Pablo ya no tenía la cámara que había intentado hurtar: un vecino declaró en la causa que se la habían quitado minutos antes.

“Creía que todo era feo en la vida. Yo trataba de que empecemos de nuevo. Pero ahora estamos otra vez en el horno, con muy pocas herramientas y revivimos todo lo que nos pasó. Tenemos un trauma familiar muy grande”, afirmó Ivonne en una entrevista con el periódico Sur Capitalino. Ivonne se puso al hombro la causa y la lucha por justicia. Se presentó solicitando una audiencia en la Casa Rosada para entrevistarse con el presidente Mauricio Macri. Desde el ejecutivo le ofrecieron una reunión con un funcionario de menor rango, Claudio Abruj, Secretario de Derechos Humanos. Ivonne insiste en ver a Macri “Quieren callarme la boca, que no siga con esto, pero yo voy a seguir hasta que el asesino esté preso”

 

 

El pasado 1ª de febrero Chocobar fue recibido por el presidente en la casa Rosada “Estoy orgulloso de que haya un policía como vos”, le dijo el Mauricio Macri al Local de Avellaneda.“Cambió la doctrina, la policía no es culpable de un enfrentamiento”, se la escuchó decir a Patricia Bullrich, Ministra de Seguridad.

En el Juzgado de Menores N°1, encargado de la causa, Chocobar declaró que disparó en defensa propia, a siete metros de distancia de Juan Pablo, con la intención de proteger a los vecinos y porque el joven no respondía a la voz de alto. Sin embargo la cámara que grabó el fusilamiento da cuenta de que el policía no cumplió los requisitos establecidos en los protocolos: disparó de espaldas, a una distancia menor a 10 metros, en zonas vitales y ejecutando los balazos con una sola mano. Una pena de muerte sin juicio previo ejecutada por el propio querellante.

Cuando Juan Pablo salió del Instituto de menores San Martín no era el mismo, cuenta Ivonne. Recibía golpes de los guardias y por la misma dinámica del lugar no podía compartirlo ni siquiera con la psicóloga de la institución. Durante las visitas permanecía callado y se comía las uñas.

Ivonne comenta que se dijeron muchas mentiras en su nombre: “Nunca pedí un subsidio, no fui a buscar a nadie”. Pide justicia y comenta que la querella, asumida por el Programa de Asistencia y Patrocinio a Víctimas de Delitos, de la Defensoría General de la Nación, será la encargada de informar novedades de la causa en la que el Dr. Enrique Gustavo Velazquez, resolvió el procesamiento de Chocobar.

LA nueva doctrina de Seguridad del gobierno Nacional de la que habla la Ministra Bullrich comenzó hace tiempo, con un espaldarazo claro a las fuerzas de seguridad, mayor cantidad de policía en las calles y un considerable giro de la dirección política del Estado en favor de la “mano dura”. Las fuerzas policiales, la protección política y el silencio judicial comienzan a configurar un nuevo orden público, donde primero se dispara y después se pregunta. Donde el policía de calle -muchas veces de civil- hace las veces de querella, juez y verdugo.