En diálogo con El Grito del Sur, el delegado de Página/12 y secretario general del SiPreBA analizó las últimas medidas de fuerza tomadas por las y los trabajadores de prensa, en medio de un contexto de ajuste que empieza a afectar a los medios estatales.

La conflictividad en torno al presente y futuro de los medios públicos crece a pasos agigantados. Despidos, programas de retiros voluntarios, congelamiento de salarios y apagón informativo configuran un panorama poco alentador. Al reciente abrazo del edificio de Canal 7, se le sumó el pasado sábado una emisión especial del noticiero de la TV Pública por redes sociales, que tuvo un fuerte impacto y mostró un contundente rechazo hacia el intento de quitar el programa informativo de los fines de semana. “Fue una experiencia inédita. Nunca habíamos hecho una cosa así. Nos pareció que fue muy positivo”, resumió Fernando “Tato” Dondero, delegado de Página/12 y secretario general del SiPreBA, quien conversó con El Grito del Sur sobre la delicada situación que atraviesa el sector de las y los trabajadores de prensa.

¿Cómo fue el proceso por el cual hoy se encuentran en estado de alerta, movilizaciones y medidas de fuerza?

A partir del cambio de gobierno, se puso en marcha una política que afectó al conjunto del gremio. El ataque se inició contra los medios privados con un ajuste muy fuerte. Perdimos más de 1500 puestos de trabajo solamente en Capital Federal. Y los medios públicos habían quedado todavía un poco en stand-by; es decir, el gobierno no había aplicado la política que evidentemente tiene con respecto a la totalidad del Estado, que se fue manifestando a lo largo de estos dos años en un permanente achique del personal en dependencias públicas nacionales y municipales. Si bien hubo algún caso de contratos que no se continuaron y demás, en Télam, Radio Nacional y la TV Pública no habíamos tenido graves problemas. Pero sabíamos que, tarde o temprano, esta política era general, afectaba al conjunto de la sociedad e iba a llegar a los medios públicos. Y se empezó a materializar a fines del año pasado con estas consultoras que empezaron a trabajar en los 3 medios de Capital, preparando una política de achicamiento generalizado. Evidentemente el gobierno no tiene interés en los medios públicos, ya que tiene garantizado sus house-organ con los medios hegemónicos.

¿Cuántos trabajadores/as de prensa se quedaron sin trabajo desde diciembre de 2015 hasta la fecha?

Actualmente estamos haciendo un nuevo relevamiento, sobre todo estudiando bien el 2017. Nosotros habíamos hecho el año pasado un relevamiento pormenorizado y nos daba 1285 puestos de trabajo perdidos en Capital Federal. Después de esos 1285, hay que pensar que cerró el Herald, el Gráfico, la agencia DyM -que debe haber sido numéricamente lo más grande porque eran 96 trabajadores-, la revista 23 y después siguieron los retiros voluntarios en Clarín y en Página/12. En este momento debemos estar muy por encima de los 1500 puestos de trabajo perdidos en estos dos años, solamente si se contabiliza la ciudad de Buenos Aires.

¿Qué balance hacen de las medidas de fuerza que vienen llevando a cabo los trabajadores y las trabajadoras de la TV Pública frente a los intentos de ajuste?

El balance es positivo, hemos tenido una gran solidaridad de distinto tipo. Tuvimos una reunión por Canal 7 en la CGT, cosa que nunca habíamos hecho en la historia de nuestro sindicato. Hemos tenido el apoyo de distintos referentes del espectro sindical: las dos CTA, la Corriente Federal, de Pablo Moyano y Juan Carlos Schmid por la CGT. Hemos tenido una amplitud política, sindical y social que no habíamos tenido en otros conflictos. Eso lo analizamos como muy positivo. Lamentablemente la política del gobierno ha cerrado el diálogo porque la situación quedó absolutamente trabada. Hubo 16 despidos en Radio Nacional a principio de año y no hubo ningún tipo de diálogo que hubiera permitido aunque sea abrir una negociación. Es algo muy preocupante: ¿qué podemos esperar a futuro si esta situación se profundiza?

¿Hasta dónde busca llegar el gobierno nacional cuando habla de “austeridad”?

Eso es lo que han hecho muchas empresas privadas en medios donde los trabajadores tenían un alto nivel de sindicalización. Es lo que hace AGEA-Clarín cuando cierra la imprenta AGR. Es lo que hace la Pepsico cuando cierra la planta de Garín. Los trabajadores y las trabajadoras del noticiero de Canal 7 tienen el estatuto del periodista profesional y muchos años de actividad sindical en defensa de sus convenios. Se busca sacar todo eso y tercerizar, que los nuevos trabajadores que hagan la televisión pública no lo tengan. Ese es el objetivo. Por eso, esa supuesta modernización que ellos pregonan es absolutamente una falsedad que oculta esa política de destrucción del Estado.