A dos años de la muerte de la activista travesti, Lohana Berkins, decenas de organizaciones realizarán un homenaje a la militante feminista, impulsora de la Ley de Identidad de Género y la lucha por los derechos de las personas trans. "Muchos son los triunfos que obtuvimos en estos años. Ahora es tiempo de resistir, de luchar por su continuidad", escribió en su carta póstuma.

Lohana Berkins, una indiscutida referente contemporánea, supo condensar en su figura la lucha por el derecho al aborto legal, por el reconocimiento de la identidad de gays, lesbianas, travestis y trans y en contra de la percepción de la prostitución como un trabajo, sobre la que tenía una postura terminantemente en contra, argumentada y sostenida sobre su propia vivencia. Lohana se transformó en un faro para el movimiento feminista que hasta el día de hoy continúa luchando y exigiendo una ampliación de derechos para los colectivos más postergados y estigmatizados, cuando no violentados.

Es difícil plasmar en algunas pocas líneas lo que representó en términos políticos y materiales un personaje tan significante como Lohana, y más aún cuando hablamos del valor de las conquistas, que gracias a su lucha, mejoraron el nivel y la calidad de vida de miles de trans y travestis. A continuación nos proponemos hacer un breve esbozo de su recorrido y su construcción a lo largo de su vida.

Desde pequeña, Lohana, quien portaba otro nombre y aspecto, no soportó estar encorsetada dentro de los parámetros sociales de lo que debe ser un hombre y lo que debe ser una mujer. Usaba sandalias franciscanas, a diferencia de sus hermanas mujeres que vestían guillerminas y sus hermanos varones que utilizaban borceguíes, y se ubicada en el medio a la hora de formar la fila en el colegio. A los trece años, se vio obligada a abandonar la casa en la que vivía con su familia, ubicada en Pocitos, un pueblo de la provincia de Salta, puesto que el padre no toleró su identidad sexual.

Tiempo atrás, una amiga suya, quien se había encargado de la decoración de la iglesia del barrio en esa oportunidad, fue expulsada por el cura en plena misa por considerar ‘marica’ la forma en la que adornó el lugar. Su amiga tampoco se sentía cómoda en el cuerpo de un hombre. Inmediatamente, Lohana intentó impedir que la echaran y gritó que se trataba de una injusticia. Más tarde sabría que ese fue el comienzo de un largo camino de lucha en pos del reconocimiento y respeto de la identidad travesti y transexual.

En los años ’90 arrancó su militancia en la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), desde donde también le tocó dar un gran debate al interior de la organización para que sean tomadas en cuenta las personas travestis y trans. Un par de años después, en 1994, Lohana creó la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (ALITT), de la cual fue presidenta hasta el último de sus días.

En 2002, quiso anotarse en la Escuela Normal Superior N° 3 “Bernardino Rivadavia”, ubicada en el barrio porteño de San Telmo, para ser docente, pero algunas complicaciones se le presentaron al momento de la inscripción puesto que no le permitían registrarse con su identidad autopercibida. Tras una denuncia radicada en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, el organismo ordenó que sea inscripta bajo el nombre de Lohana Berkins permitiéndole cursar la carrera en el establecimiento.

En 2008 lanzó la primera cooperativa del país para travestis y trans, que lleva el nombre de Nadia Echazú, en homenaje a la militante feminista; en 2009 logró la sanción de la Ley 3068 por el “Derecho a ser diferente” en la Legislatura porteña, que se propuso promover el respeto a la identidad adoptada por travestis y trans; y en 2010 conformó el Frente Nacional por la Ley de Identidad de Género que, agrupando a más de quince organizaciones, impulsó la sanción de la ley nacional dos años más tarde.

También fue asesora del legislador (mandato cumplido) y secretario general del Partido Comunista, del cual formaba parte, recientemente fallecido, Patricio Echegaray. Así es como se convirtió en la primer trabajadora estatal travesti. Poco después, en el año 2013 le tocó estar al frente de la Oficina de Identidad de Género e Identidad Sexual.

Hoy, miles de personas se concentran en la plaza de los Dos Congresos para rendirle homenaje, recordar su lucha y continuar su legado.