De los 136 rugbiers desaparecidos durante la última dictadura, 20 jugaban en La Plata Rugby Club. Del ERP a Montoneros, una historia de compromiso político en un deporte de equipo en el que se avanza siempre mirando hacia atrás.

Rodolfo Axat jugaba al rugby desde chico y lo siguió haciendo hasta unos años antes de tener a Julián. No había cumplido los 30 cuando un grupo de tareas lo “chupó” de la casa de su suegra junto con su compañera Ana Inés Della Croc. Rodolfo nunca volvió pero su madre siguió pagando la cuota social del club durante 25 años. Por si volvía. Por si quería seguir jugando al rugby.

Las historias detrás de los deportistas desaparecidos encierran pequeños detalles dolorosos, difíciles de procesar para quien los escucha, endurecidos a base de repeticiones para quien los cuenta. Rodolfo era sólo uno de los 20 de los rugbiers desaparecidos de La Plata Rugby Club. Era estudiante de medicina y de filosofía y por su militancia en Montoneros había decidió entrar a trabajar como obrero en el frigorífico Swift.

Hernán Rocca, Pablo del Rivero, Hugo Lavalle, Abigail Attademo, Eduardo Navajas Jáuregui, Abel Vigo, Eduardo Merbilhaá, Marcelo Bettini, Alfredo Reboredo, Mario Mercader, Jorge Moura, Rodolfo Axat, Luis Munitis, Alejandro García Martegani, Pablo Balut, Otilio Pascua, Santiago Sánchez Viamonte, Enrique Sierra, Mariano Montequín y Julio Alvarez tienen sus historias marcadas entre rugby y militancia.

Cinco de ellos militaban en el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), cuatro en el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML) y los demás en la UES (Unión Estudiantil Secundaria) la JUP (la Juventud Universitaria Peronista) y Montoneros.

Claudio Gómez es periodista y escritor, autor de “Maten al rugbier: la historia detrás de los 20 desaparecidos de La Plata Rugby Club”. “La Plata es una ciudad que gira alrededor de su Universidad, incluso de los tres colegios universitarios. En ese momento entrar a la universidad era entrar a la militancia. Muchos de estos pibes salían de jugar al rugby y se iban a un barrio a alfabetizar”, cuenta Gómez. Dice que no fue fácil escribir el libro, que en sus viajes a La Plata sentía que escarbaba en un pasado doloroso, que volvía angustiado. Al final el esfuerzo valió la pena: los familiares quedaron satisfechos con el trabajo y pudo recuperar muchas historias que, hasta ese momento, permanecían calladas.

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El jueves 21 de Febrero de 2013 Cristina Fernández de Kirchner inauguró el canal público DeporTV en el predio de Tecnópolis. Como parte de su discurso recordó a los rugbiers desaparecidos:  “Las desapariciones de deportistas (…) me impactaron como ciudadana, como militante y como vecina de la ciudad de La Plata, porque de La Plata Rugby Club, que era uno de los mejores cuadros de rugby, no era el mío, pero era uno de los mejores cuadros de rugby de La Plata, si no el mejor, dicen algunos, desaparecieron dieciocho jugadores, muchos de los cuales eran muy amigos míos, conocidos”.

Gómez cuenta que el discurso le llamó la atención. Había escrito un artículo para el diario Perfil y los nombres que pronunció Cristina Kirchner le resultaron familiares. “El primer novio de Cristina era de La Plata y también jugaba al rugby. Ella conocía a varios de los jugadores”.

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La investigación sobre los rugbiers desaparecidos de La Plata Rugby Club generó una dinámica creciente en la investigación de jugadores desaparecidos. “Al comienzo se supo de 31 casos a nivel de la Provincia de Buenos Aires, con el tiempo supimos de 52 y finalmente pasaron el centenar. Hoy existe una lista de 136 personas por orden alfabético, principalmente de las ciudades de La Plata, Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba”. Carola Ochoa es investigadora y se dedica a indagar en los casos de deportistas desaparecidos. Hace dos años organiza el Torneo nacional en homenaje a los Rugbiers Desaparecidos que este año tendrá su tercer edición en la ciudad de Rosario. “No tengo relación con desaparecidos pero me sensibilzaron las historias de vida de muchachos que luchaban contra una realidad terrible. Es una juventud maravillosa y admirable por sus valores y la cuestión consiste en no olvidarlos. Una vez que uno comienza con esto ya se siente un poco familiar de los 136 rugbiers. Creamos una relación de familiaridad y una conexión emocional muy fuerte”.

Este año el torneo comenzó a organizarse el 10 de marzo en una reunión de familiares de todo el país en el Espacio de la Memoria Virrey Cevallos, en Monserrat. Entre los presentes estuvo Taty Almeyda junto con familiares y amigos de los rugbiers desaparecidos. “Los familiares tendrán una participación muy activa y van a ser los protagonistas y quienes irán a los clubes”. Carola estudia periodismo y declara que su pasión y el “alma de periodista” la impulsan a seguir investigando.

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Velia, la madre de los hermanos Moura, tuvo que aprender a sobreponerse a los golpes de la vida. Federico, era cuarto de seis hermanos Moura, fundó y líderó la banda de rock Virus hasta 1987, cuando debió alejarse a causa del daño causado por el SIDA. Un año después falleció producto de la enfermedad.

Jorge era el mayor de los seis hijos. Era rugbier y militante del ERP, hasta que en 1977 fue secuestrado y desaparecido. Jorge fue el entrenador de rugby de sus hermanos, cuando la mayoría no pasaba los diez años. El jefe del operativo que lo secuestró dijo que su nombre de guerra era Manuel y que era uno de los militantes más buscados del PRT-ERP. Su hermano Marcelo recuerda la última anécdota de Jorge con vida, ya detenido, cuando su madre tuvo la posibilidad de verlo: “ (Jorge) se acercó, le dio un beso y le contó que no veía la luz desde el día en que se lo llevaron, que lo habían torturado pero que él no había delatado a nadie. Le pidió que cuidara a sus hijos, ya que él no iba a hablar y por lo tanto lo iban a matar”. Esa fue la última vez que alguien de la familia Moura vio a Jorge.