A un mes de su asesinato se realizó un homenaje a Marielle Franco, concejala de Río de Janeiro. Marielle encarnaba un dialogo entre las luchas y demostró que se podía construir una política desde el afecto. El día de ayer su legado unió diferentes organizaciones políticas y sociales bajo un mismo grito ¡Marielle Presente ahora y siempre!

Nada de lo que entre en este territorio queda inocuo. Nadie que lo atraviese sale igual. Nada de lo que entra al Parque de la Memoria puede mantenerse impávido. Los metros de verde que ofician de frontera entre la avenida Rafael Obligado y el Río de la Plata arden de significados. En ese espacio las sensaciones se vuelven más intensas y la memoria se impregnan en el pelo y  la ropa de quienes lo transitan, como el olor a Off.

El 12 de abril se cumplió un mes del asesinato de la concejala brasileña  Marielle Franco cuando fue baleada en su auto mientras volvía de un acto oficial. Tanto la activista como su chofer Anderson, murieron. El Parque de la Memoria fue el escenario elegido por el grupo brasilero-argentino“Colectivo Passarinho” para su homenaje en la capital porteña, sumándose a la movilización global “Amanhecer por Marielle y Anderson”.

Marielle era negra, lesbiana, feminista y villera. Había nacido en una de las favelas de Brasil donde actualmente se despliega una militarización de la zona realizada por el primer mandatario Michel Temer para ganar el apoyo de la clase media y alta. Esta situación, repudiada por Marielle, es uno de los síntoma de la escalada de violencia al que se somete el país vecino, el cual  este mes no sólo debió enfrentar el luto por Franco, sino que vio como una justicia corrupta y manipuladora condenaba al ex presidente y candidato con mayor popularidad, Lula da Silva.

Marielle Franco era un recordatorio constante de la fuerza que pueden adquirir las luchas populares y su muerte, un síntoma de cómo esto incomoda a los poderosos. Era presidenta de la Comisión de la Mujer y conducía una agenda amplia que iba desde la cuestión racial, la visibilidad lésbica y el combate contra el odio hacia homosexuales, lesbianas, bisexuales y trans, hasta guarderías nocturnas para madres solteras, protección a las víctimas de violencia sexual y el desarrollo cultural y social de las villas. Marielle personificaba la posibilidad de la interseccionalidad de las luchas. Según el comunicado que se leyó al finalizar el homenaje  “el gobierno ilegítimo de Brasil intentó apropiarse de su muerte considerándola inicialmente parte de las estadísticas de violencia urbana y luego distorsionando su sentido para justificar  la misma medida a la que Marielle se oponía radicalmente, el proceso de intervención militar que hoy está en curso en Río de Janeiro.”

El homenaje comenzó a las 16 horas de una tarde ventosa cerca del río. Diferentes organizaciones argentinas y brasileñas se reunieron para repetir -en un lugar que sabe de eso- que la memoria no se cambia, no se oculta y no se vende. La comitiva se instaló en la explanada de la sala de exposiciones Pays.

Allí el micrófono se llenó de música en portugués. Participaron el grupo de candombe “Candombe en Llamas”  y la rapera Malena D’ Alessio, mientras las artistas de ‘Serigrafías queer’ colgaban en la pared de la rampa afiches con frases estampadas:  “Retroceder nunca, Temer jamás”, “¿Quién mandó  matar a Marielle?”  y “Será con las mujeres o no será”. En la pared opuesta, una bandera enorme con un retrato Marielle pintado por Soledad Velázquez en aerosol amarillo y azul con su frase “yo soy porque nosotros somos”.

En cada gesto, en cada nota, en cada golpe de tambor, en cada retrato de Marielle en lápiz latía el dolor de un Brasil cada vez más seguro para los blancos y más peligroso para los negros. Un cartel pegado con cinta de papel sobre el cemento de la pared reza con letras blanca  ‘democracia’. El fondo es rojo liso y recuerda a la sangre de los 996 684 homicidios que según el diario brasileño ‘Nexo’ fueron cometidos en este país entre 1996 y 2015. La palabra democracia, tan endeble actualmente en América Latina

A un mes de su asesinato se realizó un homenaje a Marielle Franco, concejala de Río de Janeiro. Marielle encarnaba un dialogo entre las luchas y demostró que se podía construir una política desde el afecto. El día de ayer su legado unió diferentes organizaciones políticas y sociales bajo un mismo grito ¡Marielle Presente ahora y siempre!

Patricia Souza y Denize Brasao cantaron a conjunto la versión de la emblemática canción “Maria, Maria” en portugués. Por momentos la música se convirtió en baile y formó un ritual en aquella comunidad espontánea.

Todo lo sucedido durante el homenaje estuvo empapado de aquello que Marielle ejercía y llamaba “política con afecto” y que sólo se fermenta en convivencia. Como dijo Isabela Gaia miembro del Colectivo Passarinho “Si se puede sacar un mensaje positivo de este crimen atroz es que es necesaria una política con afecto y afecto entre las luchas”

Querida por muchos, fuerte contra el patriarcado y los estereotipos, su paso por la escena brasilera dejó una huella y un ejemplo a seguir para las mujeres latinoamericanas.  “Transitaba por diferentes espacios sin perder la radicalidad de la defensa de los derechos humanos, y su historia personal de resistencia y de libertad son el ejemplo concreto de lo que ella defendía” se dijo en el documento final.

Organizaciones de derechos humanos, partidos políticos y agrupaciones LGTB estuvieron presentes. Mas de 300 personas participaron del acto que también nucleó organizaciones independientes, como el grupo de fútbol militante “X la nuestra” quienes jugaron al fútbol con pecheras  de Marielle y el colectivo ’Pedalea como una piba’ que organizó una pedaleada masiva desde Parque Las Heras. Por su parte ‘La garganta poderosa’ repartió sus revistas y trajo consigo el apoyo mutuo entre las organizaciones villeras del continente.

A un mes de su asesinato se realizó un homenaje a Marielle Franco, concejala de Río de Janeiro. Marielle encarnaba un dialogo entre las luchas y demostró que se podía construir una política desde el afecto. El día de ayer su legado unió diferentes organizaciones políticas y sociales bajo un mismo grito ¡Marielle Presente ahora y siempre!

A las seis de la tarde mientras el viento parecía querer llevarlo todo se realizó el acto de cierre. Diversas oradoras -todas mujeres- de organizaciones argentinas y brasileña leyeron el documento que construyeron de manera conjunta y obtuvo más de 100 adhesiones.

Con la intención de mostrar un diálogo y apoyo mutuo entre las luchas se turnaron para leer : Adressa Caldas, amiga de Marielle y miembro de Coletivo Passarinho;Lita Boitano, Presidenta de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por razones políticas, Agustina de la Asamblea Lésbica Permanente, Dani Santana, de Camtra -Casa de la muher trabahadora, Bruna Stamato de asociación TeMa, Gabriela Alegra, política y defensora de los derechos humanos, Yolanda de La Garganta Poderosa y Shirlene Silva Liviera, cantante brasileña y miembro del Colectivo Passarinho .

Con voz fuerte dijeron: “Aquellos que intentaron por medio de la eliminación de su cuerpo callar la voz de Marielle y eliminar su lucha, se equivocaron. Su ejecución ha hecho despertar una creciente movilización popular en Brasil (…) queda en nosotros y nosotras hacer honor a sus ideas y cuidar que ese legado permanezca vivo. Tenemos hoy una referente que encarna la historia de la región, cada día que pasa Marielle se vuelve más gigante”.

Una vez terminada la lectura del documento se acercó al micrófono Vera Jarach, miembro de asociación Madres de Plaza de Mayo linea fundadora para repetir la consigna que surgió a partir de las desapariciones durante el terrorismo de estado y se adoptó como mantra frente a los delitos y la impunidad del estado “Marielle presente, ahora y siempre. Marielle presente ahora y siempre”. Y con la rebeldía que caracteriza la lucha de las abuelas, Jarach aprovechó los últimos segundo para cerrar el acto al grito de “Lula libre” y un coro de aplausos le fueron ineludibles.