La campaña para que Lula sea Nobel de la Paz consiguió más de 250 mil adhesiones y apoyo de la comunidad internacional, como parte de la estrategia para evitar su proscripción electoral. Su impulsor, el nobel argentino Pérez Esquivel, dialogó con El Grito del Sur antes de viajar hacia Brasil para encontrarse cara a cara con el líder del PT, si el juez Sergio Moro se lo permite.

Apenas unas horas después de que Lula quedara efectivamente detenido, el premio nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel, lanzó una campaña a través del sitio Change.org para que el líder brasileño obtenga ese mismo galardón. En las primeras cinco horas, la propuesta del titular de la Serpaj logró juntar 100 mil firmas, que al final de esta semana se convirtieron en más de 250 mil. “La comunidad internacional está reaccionando”, afirmó el reconocido militante por los Derechos Humanos en diálogo con El Grito del Sur, dias antes de subirse al avión que lo llevará hasta Río de Janeiro, donde lo esperan para inaugurar el ciclo lectivo de la Universidad Federal de esa ciudad. La siguiente parada, contó a este medio, es San Pablo: la idea es mediar ante el juez Sergio Moro para volver a entrevistarse personalmente en Curitiba con Lula, a quien ya visitó a principios de marzo.

¿Qué condiciones reúne Lula para ser candidato al Nobel de la Paz?

A lula lo conozco desde que era dirigente sindical en San Pablo, en los años 70. Conozco su trayectoria y por eso puedo afirmar que siempre trabajó para el pueblo. Para que quede claro: Lula es el único presidente del mundo que conocí en mi vida que logro sacar de la pobreza extrema a 36 millones de personas. Y les dio salud, educación, opciones de vida. Durante sus campañas presidenciales, él se había comprometido a eso y así lo hizo, cumplió. Eso es reconocido por la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación) y por la OEA (Organización de Estados Americanos, con sede en Washington). Las mismas políticas que creó Lula para Brasil están siendo implementadas ahora por varios Gobiernos africanos que arrastran siglos de miseria. Creo que está mas que claro por qué.

Ya juntó 250 mil firmas y hasta el Nobel egipcio Mohamed ElBaradei candidateó a Lula. ¿Qué pasa con el resto de la comunidad internacional?

De a poco están reaccionando. Me llamaron de Fancia, Italia, Inglaterra, España y Alemania. Varios referentes están reclamando la liberación. Nuestra idea es poder llegar con un apoyo irrefutable a la postulación, que es en septiembre. Y ahora que viajo a Brasil, queremos interceder ante Moro para que nos deje verlo e impulsar la solidaridad mundial con él.

Macri dijo que la justicia brasileña es “independiente” y que le gustaría que la argentina siguiera ese ejemplo. Y hace pocos días hubo una marcha hacia Tribunales donde se levantó la figura de Moro como un líder anti corrupción. ¿Cuál es su posición frente ese reclamo, sostenido por un sector de la sociedad?

Que son mentiras. Macri sabe y todos sabemos que esto que pasa con Lula no es consecuencia de una justicia independiente sino de un golpe de Estado impulsado por jueces que condicionan la democracia y por el poder económico.  Todo esto que está pasando en Brasil tiene un objetivo y es impedir que él se presente.

Lula señaló al multimedios O Globo como parte de una conspiración. ¿Usted también lo ubica dentro de los sectores que presionaron para la prisión?

Por supuesto. Son métodos golpistas, reaccionarios, propios del siglo XXI. El mismo rol ocupan en Argentina Clarin y La Nación. Ellos pertenecen a una corriente de extrema derecha. En el caso de O Globo, generó una conciencia adversa a las políticas de Lula, siempre. Pero las favelas están con Lula y por eso están militarizadas. Las consecuencias nefastas de eso ya las estamos viendo, el ejemplo más claro es el asesinato de la concejala Marielle Franco.

Si Lula llegara a presentarse y efectivamente gana, como parece predecible, ¿podría alentar un nuevo cambio de ciclo en la región?

Lógicamente. No solo va a haber cambios en Brasil sino en toda América latina. Primero fue el golpe en Honduras, después en Paraguay, posteriormente a Dilma.

El principal candidato de la derecha, Jair Bolsonaro, reivindicó al Coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra por haber torturado a Dilma. ¿Cuáles son los antídotos de las sociedades frente a ese tipo de discursos? 

Yo no creo que en estas democracias delegativas. Tenemos que construir democracias participativas, donde la ciudadanía ejerza un control real ante los desvíos de los gobernantes. El ejemplo mas claro es lo que está pasando con el nivel de deuda externa de nuestro país que se está cargando sobre el hambre del pueblo. El modelo neoliberal actual de Brasil, el mismo de Argentina y Chile es lo que necesitamos derrotar.